¡Singularia tantum yo te invoco!

Singularia Tantum2

A pesar de que parece el nombre de una poderosa habilidad de juego de rol, singularia tantum se refiere a las palabras que sólo se usan en singular. También se les conoce con el aburrido españolajo de singulares inherentes, pero no suena tan espectacular como en latín y lo saben.

Los singularia tantum no tienen plural porque lo que designan se entiende como una entidad única, por ejemplo: cenit, futbol/fútbol, norte (y el resto de los puntos cardinales), relax, sed, fénix, salud, caos, tez, tino, entre otros.

Sin embargo, como todo en la lengua, no hay nada que nos impida formar en plural estas palabras, incluso en algunos casos es válido:

  • La pimpinela sirve para heridas y su leche para las teses [sic] de las mujeres.
  • La salud, como tal, es una, no hay muchas saludes; pero el ser humano vive muchas vidas.
  • Único país latino en la Europa del Este, Bucarest ve en París, Roma y Madrid sus nortes culturales.

Los ejemplos son autoexplicativos, aunque, para decepción de muchos, pimpinela no se refiere al dúo musical argentino, sino a una planta. Pero si quieren, también podemos añadir lo siguiente: Pimpinela ruboriza las teces de los corazones dramáticos.

Los ejemplos anteriores nos pueden sonar raro porque no es común que leamos o escuchemos estas palabras en plural, pero son correctos dentro de su contexto. Otros singularia tantum se defienden con más ahínco de una construcción en plural, pero se debe a cuestiones fonológicas de acentuación, por ejemplo:

  • En su intento por conseguir la piedra de la resurrección, se le escaparon los fénixes de la jaula.

En la oración anterior, lo correcto es fénix; este término permanece invariable en plural porque es una palabra llana terminada en x; en pocas palabras, es un singular inherente. ¿Pasa lo mismo con las palabras agudas terminadas en x?, pues no en todos los casos, por ejemplo: Enviaron una cantidad ingente de telefaxes. A las palabras agudas terminadas en x se les añade -es para formar el plural. Sin embargo, hay excepciones (sé que lo vieron venir); tenemos el caso de relax que es palabra aguda y, como saben, porque han prestado mucha atención, es un singularia tantum.

Claro que, si quieren ponerse creativos, pueden formar oraciones como:

  • Tuve unos momentos relaxes increíbles este fin de semana.
  • No sé de futboles, pero para lo que hay que ver.
  • Yo, por eso, no hago ejercicio, porque las sedes no las aguanto.

Sobra decir que estos últimos casos los reserven para las charlas con tus amigos y no para el trabajo académico o tu CV, ejem…

Los singularia tantum son un hechizo simple, pero inquebrantable para clarificar lo que queremos decir, úsenlos con sabiduría. Avada Kedavra.

Fuentes:

  1. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) Corpus diacrónico del español, http://www.rae.es, (14 de julio de 2021).
  2. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CREA) Corpus de referencia del español actual, http://www.rae.es, (14 de julio de 2021).

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